domingo, 19 de mayo de 2013

Qué son los triglicéridos?


¿Qué son los triglicéridos?

Los triglicéridos son el principal tipo de grasa transportado por el organismo. Recibe el nombre de su estructura química. Luego de comer, el organismo digiere las grasas de los alimentos y libera triglicéridos a la sangre. Estos son transportados a todo el organismo para dar energía o para ser almacenados como grasa.
El hígado también produce triglicéridos y cambia algunos a colesterol. El hígado puede cambiar cualquier fuente de exceso de calorías en triglicéridos.


¿Cuál es el nivel normal de triglicéridos?

Los niveles de triglicéridos varían con la edad, y también dependen de qué tan reciente ingirió alimentos antes del examen. La medición es más precisa si no se ha comido en las 12 horas previas al examen. El valor normal es de 150 mg/dL. Para quienes sufren problemas cardiacos, los niveles de esta sustancia deben ser inferiores a los 100 mg./dl.
Si el colesterol tiene un valor normal, un nivel elevado de triglicéridos no parece ser un factor de riesgo de enfermedad cardiaca, pero sí puede ser riesgoso al asociarse con diabetes y pancreatitis.

¿Cómo están asociados los triglicéridos al colesterol?

Cuando la persona come, los triglicéridos se combinan con una proteína en su sangre para formar lo que se llama lipoproteínas de alta y baja densidad. Estas partículas de lipoproteínas contienen colesterol. Para formar triglicéridos en el hígado el proceso es similar; el hígado toma los carbohidratos y proteínas sobrantes de la comida y los cambia a grasa. Esta grasa entonces se combina con proteína y colesterol para formar lipoproteínas de muy baja densidad, que son liberadas al torrente circulatorio.

Qué causa los altos niveles de triglicéridos?

Puede tener varias causas:
  • Exceso de peso: los triglicéridos aumentan generalmente a medida que aumenta el peso 
  • Consumo excesivo de calorías: Los triglicéridos se elevan a medida que se aumenta de peso o se ingieren demasiadas calorías, especialmente provenientes de azúcar y del alcohol. El alcohol aumenta la producción de triglicéridos en el hígado.
  • Edad: los niveles de triglicéridos aumentan regularmente con la edad 
  • Medicamentos: Algunas drogas como los anticonceptivos, esteroides, diuréticos causan aumento en los niveles de los triglicéridos. 
  • Enfermedades: La diabetes, el hipotiroidismo, las enfermedades renales y hepáticas están asociadas con niveles altos de triglicéridos. Entre los grupos que deben vigilar con mayor cuidado su nivel de triglicéridos se encuentran los diabéticos y las mujeres después de la menopausia. Más de un 75% de los diabéticos tienen los niveles de triglicéridos altos y el 30% de las mujeres que han pasado por la menopausia sufren de este mismo problema.
  • Herencia: algunas formas de altos niveles de triglicéridos ocurren entre miembros de una misma familia.



  • Cuál es el tratamiento recomendado para disminuir los triglicéridos?

    El tratamiento incluye:

    • Perder peso. Generalmente, cuando se pierde peso, se logran bajar los niveles de triglicéridos. 
    • Controlar la ingesta de carbohidratos y azúcar. Es importante disminuir la cantidad de carbohidratos consumidos (pan, arroz,, papa y verduras harinosas, pastas, cereales); preferiblemente optar por las opciones integrales. Además, ingiera menos cantidad de azúcar y de alimentos que contengan azúcar. Se recomienda reemplazar azúcar con edulcorante artificial.
    • Disminuir el consumo de alcohol. Algunas personas son más propensas a que el alcohol aumente la producción de triglicéridos por el hígado. 
    • Disminuir el consumo de grasa total y saturada Elija sus calorías provenientes de la grasa sabiamente: 

      • Es importante mantener la cantidad de grasa consumida al mínimo.
      • Es importante evitar el tipo de grasa de origen animal (mantequilla, natilla, crema, helados de crema, lácteos enteros, carnes muy grasosas, piel del pollo) y el tipo de grasa llamado trans (este se encuentran en productos parcialmente hidrogenados).
      • Comer pescado azul (Ej. salmón, atún, sardina) 2-3 veces a la semana, ya que el aceite de pescado reduce los niveles de triglicéridos. 
    • Hacer ejercicio al menos 30 minutos al día (caminar, nadar, andar el bicicleta, trotar)
    • Aumente el consumo de vegetales y frutas
    Si con estas medidas no disminuyen los niveles, se inicia tratamiento con medicamentos según la indicación de su médico.



    Kathryn von Saalfeld
    Nutricionista

Azúcar en la sangre


Has intentado alguna vez hacer volar un avión o helicóptero manejado mediante control remoto? Si giras el mando bruscamente hacia un lado, el aparato se estrellará contra el suelo. Y si lo giras bruscamente en la dirección opuesta, el aparato se encarará cielo arriba, resultando difícil controlarlo.
Para la gente con diabetes, controlar la concentración de azúcar en sangre (o la concentración de glucosa en sangre) viene a ser como pilotar un avión con control remoto. Para permanecer en el aire y pasártelo bien, tendrás que mantener estable la concentración de azúcar en sangre. El hecho de tener una concentración de azúcar en sangre demasiado alta puede hacer que te encuentres fatal, y tener muchas veces una concentración de azúcar en sangre demasiado alta no es nada saludable.

¿En qué consiste tener un exceso de azúcar en sangre?

La concentración de glucosa en sangre es la cantidad de glucosa que contiene la sangre. La glucosa es un azúcar procedente de los alimentos que ingerimos, y también se forma y almacena dentro del cuerpo. Es la principal fuente de energía de las células del cuerpo, y se transporta a todas las células a través del torrente sanguíneo.
La hiperglucemia es el término médico que se emplea para referirse a las concentraciones de azúcar en sangre demasiado altas. La hiperglucemia ocurre cuando el cuerpo o no pude fabricar insulina (diabetes tipo 1) o bien no reacciona adecuadamente a la insulina (diabetes tipo 2). El cuerpo necesita insulina para que la glucosa contenida en la sangre pueda entrar en las células del cuerpo, donde se utiliza como fuente de energía. En las personas que han desarrollado diabetes, la glucosa se acumula en la sangre, provocando hiperglucemia.
Tener demasiado azúcar en sangre durante largos periodos de tiempo puede provocar graves problemas de salud si no se trata. La hiperglucemia puede lesionar los vasos sanguíneos que llevan sangre a órganos vitales, lo que puede incrementar el riesgo de cardiopatías, apoplejía, enfermedades renales, problemas visuales y problemas neurológicos en las personas con diabetes. Estos problemas no se suelen dar en los niños o adolescentes, cuya diabetes tiene pocos años de evolución. No obstante, estos problemas de salud pueden aparecer durante la etapa adulta en algunas personas con diabetes, sobre todo si estas no se han tratado o controlado la diabetes adecuadamente.
La concentración de azúcar en sangre se considera alta cuando está por encima del intervalo de referencia considerado normal. Tu equipo de diabetología te indicará cuál es ese intervalo de referencia o rango ideal en tu caso concreto.

Causas de la hiperglucemia en las personas con diabetes

Controlar la diabetes viene a ser como un triple malabarismo porque se deben tener en cuenta y sopesar equilibradamente los siguientes tres factores:
  1. los medicamentos que se toman (insulina y/o comprimidos)
  2. los alimentos que se ingieren
  3. la cantidad de ejercicio que se hace
Estos tres factores deben estar equilibrados entre sí. Si cualquiera de ellos se descompensa, ocurrirá lo mismo con la concentración de azúcar en sangre. Por lo general, el exceso de azúcar en sangre puede estar provocado por:
  1. no tomarse los medicamentos para la diabetes cuando se deberían tomar o no tomar la cantidad adecuada.
  2. no seguir correctamente el plan dietético para la diabetes (como comer en exceso en una ocasión especial sin ajustar las dosis de los medicamentos para la diabetes)
  3. no hacer suficiente ejercicio
  4. tener una enfermedad, como una gripe, o estar estresado
  5. tomar otros tipos de medicamentos que repercuten sobre los efectos de los medicamentos para la diabetes.
El hecho de tener una concentración alta de azúcar en sangre de forma aislada generalmente no es motivo de alarma -es algo que le ocurre de vez en cuando a todo el mundo que tiene diabetes. No obstante, si tienes hipoglucemias repetidas, coméntaselo a tus padres y a tu equipo de diabetología. Es posible que sea necesario ajustarte la dosis de insulina o el plan dietético, o tal vez tengas algún problema en el equipo de administración de los medicamentos, como una bomba de insulina que no funciona correctamente. En cualquier caso, asegúrate de pedir ayuda para normalizar tu concentración de azúcar en sangre.

Signos y síntomas de la hiperglucemia

Los signos de la hiperglucemia incluyen:
  1. orinar mucho: los riñones responden a una concentración alta de glucosa en sangre excretando la glucosa sobrante a través de la orina. Las personas con diabetes necesitan orinar más a menudo y en mayores cantidades.
  2. beber mucho: debido a que la persona está perdiendo mucho líquido a través de la orina, tienen mucha sed.
  3. perder peso a pesar de no haber perdido el apetito: si no hay suficiente insulina para ayudar al organismo a utilizar la glucosa, este tendrá que descomponer el músculo y la grasa almacenada en un intento de proporcionar combustible a las células hambrientas.
  4. estar cansado: puesto que el cuerpo no puede utilizar adecuadamente la glucosa como combustible, uno puede sentirse inusualmente cansado.

Tratar la hiperglucemia

Para tratar la hiperglucemia, primero es preciso dilucidar qué es lo que la ha provocado. Tu equipo de diabetología te dará indicaciones específicas sobre cómo mantener la concentración de azúcar en sangre dentro de los límites saludables, pero hay algunas recomendaciones generales para tratar la hiperglucemia en función de su causa que se reproducen en la siguiente tabla:
Motivo de la hiperglucemia:Hacer:
No tomar suficiente insulina u otro medicamento para la diabetes
  1. Asegurarse de que se toma el tipo adecuado de insulina, la dosis correcta y en el momento adecuado.
  2. Comprobar que la insulina no ha caducado.
  3. Asegurarse de que todas las piezas del equipo de administración de los medicamentos para la diabetes (bombas, medidores, etc.) funcionan correctamente.
  4. Es posible que sea necesario cambiar de medicamentos o ajustar las dosis -consultar con el equipo de diabetología.
No seguir correctamente el plan dietético (como comer en exceso en una ocasión especial sin ajustar las dosis de los medicamentos para la diabetes)
  1. Acudir a un nutricionista o dietista titulado para que introduzca cambios en el plan de comidas cuando sea necesario.
  2. Ajustar la dosis de insulina/ comprimidos para la diabetes cuando se come más o menos de lo recomendado en el plan dietético (el equipo de diabetología te enseñará a hacer esos ajustes).
No hacer suficiente ejercicio
  1. Diseñar un plan que permita reservarse tiempo para hacer ejercicio.
  2. Ajustar la medicación siguiendo las instrucciones del equipo de diabetología.
Enfermedad o estrés
  1. Ponerse en contacto con el equipo de diabetología.
  2. Seguir inyectándose insulina (es posible que sea necesario ajustar la dosis).
  3. Comprobar frecuentemente la concentración de azúcar en sangre.
Utilizar otros medicamentos que pueden elevar la concentración de azúcar en sangre
  1. Ponerse en contacto con el equipo de diabetología cuando se empiece a tomar cualquier otro medicamento.
  2. Es posible que sea necesario ajustar las dosis de insulina o de los comprimidos para la diabetes mientras se toman otros medicamentos que elevan la concentración de azúcar en sangre.
El hecho de tener una concentración alta de azúcar en sangre de forma aislada generalmente no es motivo de alarma -es algo que le ocurre de vez en cuando a todo el mundo que tiene diabetes. No obstante, si tienes hiperglucemia consistentemente, deberías comentárselo al médico.

¿Qué es la cetoacidosis diabética?

Cuando el cuerpo no tiene suficiente insulina, la glucosa permanece en la sangre y no puede entrar en las células para que estas la utilicen como fuente de energía. Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando una persona se salta una dosis de insulina, o cuando sus necesidades de insulina aumentan súbitamente (como cuando enferma de gripe) y no se reajustan las dosis consistentemente. Cuando el organismo no puede utilizar la glucosa como fuente de energía, empieza a utilizar la grasa corporal. Cuando ocurre esto, se liberan en el torrente sanguíneo unas sustancias químicas denominadas cuerpos cetónicos. Algunos de estos cuerpos cetónicos, al igual que la glucosa sobrante, se eliminan a través de la orina.
Una concentración elevada de cuerpos cetónicos en sangre puede resultar problemática porque hace que la sangre se vuelva ácida. El exceso de ácido en la sangre altera el equilibrio químico del organismo y provoca los síntomas que se relacionan a continuación. En las personas con diabetes, este problema es denomina cetoacidosis diabética, abreviada como CAD. La CAD es un trastorno muy grave que, si no se trata, puede conducir al coma o incluso la muerte. No obstante, la buena noticia es que se puede prevenir y tratar, de modo que muy pocos adolescentes mueren por su causa.
La CAD se da más a menudo en personas que tienen diabetes tipo 1, pero a veces se puede dar en personas que tienen diabetes tipo 2.

Signos y síntomas de la cetoacidosis diabética

Los síntomas de la CAD generalmente no se presentan todos a la vez -por lo general, van apareciendo lentamente en el transcurso de varias horas. Las personas con CAD pueden:
  1. encontrarse agotadas
  2. tener mucha sed u orinar mucho más que de costumbre
  3. tener la boca seca o presentar signos de deshidratación.
Los síntomas que acabamos de mencionar están provocados por la hiperglucemia que suele ocurrir antes de que una persona desarrolle CAD. Si la persona no recibe tratamiento, pueden aparecer los siguientes síntomas de CAD:
  1. dolor abdominal
  2. náuseas y/o vómitos
  3. aliento de olor afrutado
  4. respiración rápida y profunda
  5. confusión
  6. pérdida de la conciencia ("coma diabético").

Comprobar si se tiene cetoacidosis diabética

¿Cómo puedes saber si tienes CAD? Puesto que los síntomas de la CAD se parecen a los de la gripe, es importante que compruebes las concentraciones de azúcar en sangre y de cuerpos cetónicos en orina cuando te encuentres mal o creas que tienes síntomas de CAD.
Puesto que los cuerpos cetónicos se excretan a través de la orina, la concentración de cuerpos cetónicos se puede comprobar en casa analizando una muestra de orina. Si la prueba de orina da negativo, suele significar que los síntomas no se deben a la CAD. Sigue tu plan de control de la diabetes para saber cuándo debes comprobar tu concentración de cuerpos cetónicos en orina y qué debes hacer si obtienes un resultado positivo.

Tratar la cetoacidosis diabética

La CAD es muy grave, pero se puede tratar si la persona afectada va al médico o al hospital inmediatamente. Para encontrarse mejor, una persona con CAD necesita recibir insulina y líquidos por vía intravenosa (VI), es decir, a través de un tubito que se introduce en una vena del cuerpo. Informa a tus padres o a alguien de tu equipo de diabetología si presentas cualquiera de los síntomas de cetoacidosis o si te encuentras mal y no sabes qué hacer para controlar la diabetes.
Asimismo, siempre deberías llevar una pulserita o collar de identificación médica donde ponga que eres diabético. Así, si no te encuentras bien, quienquiera que te ayude -incluso si se trata de una persona que no te conoce- sabrá que tiene que pedir ayuda médica. Esta identificación médica también puede contener el teléfono de tu médico o el de tus padres.

Evitar la hiperglucemia y prevenir la cetoacidosis diabética

Por mucho que se cuiden, las personas con diabetes a veces tendrán alta la concentración de glucosa en sangre. Pero la mejor forma evitar problemas es mantener la concentración de azúcar en sangre lo más cerca posible del intervalo deseable, lo que implica seguir al pie de la letra el plan de control de la diabetes. Comprobando tu concentración de azúcar en sangre varias veces al día podrás saber cuándo es demasiado alta. Entonces podrás tratártela y evitar la CAD.
La hiperglucemia no siempre provoca síntomas, y una persona diabética que no comprueba regularmente su concentración de glucosa en sangre puede estar teniendo concentraciones lo bastante altas como para dañar a su cuerpo incluso sin presentar síntomas. Los médicos pueden utilizar la prueba de la hemoglobina glicosilada (abreviada como HbA1c) para averiguar si una persona ha estado teniendo concentraciones elevadas de azúcar durante cierto tiempo aunque esa persona no presente síntomas obvios de hiperglucemia.
Aquí tienes algunos consejos adicionales para ayudarte a evitar las concentraciones altas de azúcar en sangre y a prevenir la cetoacidosis:
  1. Haz las comidas principales y los tentempiés a las horas adecuadas e intenta no saltarte ninguno.
  2. Toma la cantidad de insulina adecuada.
  3. Comprueba regularmente tu concentración de azúcar en sangre, y tu concentración de cuerpos cetónicos en orina cuando lo recomiende tu plan de control de la diabetes.
  4. Sigue al pie de la letra tu plan de control de la diabetes.
Revisado por: Steven Dowshen, MD

miércoles, 15 de mayo de 2013

Qué dice la Biblia acerca de los Tatuajes?


Como hijos de Dios, cuando nos enfrentamos a decisiones o a decisiones importantes en nuestras vidas generalmente tendemos a hacernos esa pregunta: ¿Qué cree Dios sobre esto o sobre lo otro?
¿Qué dice la Biblia acerca de los Tatuajes?
Cuando alguien habla francamente, en mi país usualmente decimos que esa persona "no tiene pelos en la lengua". En otras palabras, esa persona es totalmente clara y franca.
En Levíticos 19:28 "No se hagan heridas en el cuerpo… ni tatuajes en la piel. Yo soy el Señor."
A veces decimos que somos creyentes y que el Dios de la Biblia es nuestro Dios. Pero a sabiendas de los deseos explícitos de Dios, muchas veces contradecimos o soberbiamente desobedecemos a Dios.
Yo admito que existen áreas que en la Biblia están sujetas a interpretación ya que no se nos dan instrucciones explícitas y detalladas. Sin embargo, ¡nadie puede decir que este es el caso en lo referente a los tatuajes!
Si hace 3,000 años a Dios no le complacía que nos mutiláramos la piel con heridas y con marcas imborrables como son los tatuajes, a Dios tampoco le agrada que lo hagamos hoy.
¿Qué hago? ¡Ya tengo un tatuaje!
Si usted lo hizo mientras no conocía que esa era la voluntad de Dios y ahora anda en los caminos de Cristo Jesús, bueno… ¿Quién puede tirar la primera piedra? ¿Quién de nosotros, los demás que somos salvos puede decir que en su vida anterior no cometió algún pecado? En otras palabras, usted no es el único que ha vivido una vida de constantes pecados y errores. ¡Los que somos salvos somos salvos precisamente de eso - De nuestros anteriores pecados!
No permita que el Maligno le traiga condenación a su corazón, ni tampoco permita que ningún otro miembro de la congregación le ponga dudas de su salvación y redención. Si alguien le aborda de manera acusatoria, inmediatamente cítele la historia de la mujer que fue atrapada siéndole infiel a su esposo. "El que esté libre de pecado que tire la primera piedra".
Cuando yo estaba perdido en el mundo, un día, embriagado, salí en mi motocicleta, sin casco protector y tuve un terrible accidente. MI cara quedó marcada con varias cicatrices. Hoy Dios me ha salvado y me dio una nueva identidad. Pues hoy, aunque fácilmente podría hacerme una cirugía plástica y borrar toda huella de mi error de ese día, prefiero quedarme con la cicatriz en mi ojo derecho. ¿Por qué? Porque cada vez que me miro al espejo me acuerdo que Dios me libró de la muerte ese día del accidente.
Usted puede recordar de dónde Cristo lo sacó y de cuántas cosas sucias lo limpió cada vez que usted se mire el tatuaje.
Cristo lo ama sin importar sus errores cometidos en el pasado. Sin embargo, si usted hoy no tiene un tatuaje y se siente con los deseos de hacerlo, ¡no lo haga!
La Biblia nos advierte sobre pecar a sabiendas de lo que estamos haciendo:
"Si pecamos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, 27 sino una horrenda expectación de juicio y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios" Hebreos 10:26
¿Qué si lo que me hago es un tatuaje cristiano - una cruz o un Jesús?
Para algunas personas que tienen el problema de buen entendimiento, permítanmen repetirles algo que ya mencionamos antes:
"No se hagan heridas en el cuerpo… ni tatuajes en la piel. Yo soy el Señor."
Levíticos 19:28

Es perdonada una persona que se suicida ?


Muchos de nuestros países establecen que una persona que alcance un estado de desesperación tal que decida suicidarse, está "médicamente demente".
Los "expertos" alegan que si una persona no sabe la diferencia entre el bien y el mal, esa persona no puede cometer un delito ni puede pecar deliberadamente.
Esta es la razón por la que la defensa más común usada por los abogados defensores de criminales es la "demencia". (¡Qué fácil sería. Declararse loco y no tener que afrontar las consecuencias por sus errores!)
Este es el caso de los Francotiradores del área de la capital estadounidense. Dos musulmanes que asesinaron a sangre fría a más de una docena de inocentes. Ahora sus abogados alegan que ambos estaban "dementes" cuando lo hicieron.
Pero la realidad es que existen casos en que un demente clínico sí se puede suicidar y no podríamos juzgar nosotros los hombres si este es un pecado ante Dios. Ya sabemos que ante el hombre no lo es.
Sin embargo, la Biblia, aunque no nos dice específicamente qué sucede a una persona que se suicide, sí nos dice el suicidio es un pecado. Es un pecado porque el suicidio es un pecado que no ha sido confesado ante Dios y es un pecado que no se le ha pedido al Padre que lo perdone en el nombre de Jesús. Es un pecado que el pecador no tuvo tiempo de, EN VIDA, confesarlo, arrepentirse y pedir perdón por él.
Una persona que decida suicidarse pensando que Dios le perdonará porque tal vez Dios entienda las razones extraordinarias que motivaron el suicidio en realidad está tomando un riesgo inmenso. Esa persona está apostando a la ruleta rusa con su destino eterno.
Los líderes cristianos nos vemos enfrentados con situaciones difíciles como estas cuando se nos pide que oficiemos un sepelio de una persona que se suicidó. ¿Qué decirle a la familia? ¿Cómo darles esperanzas? ¿Cómo ser consistente con la Palabra y al mismo tiempo sensible al dolor de la familia del suicida?
La verdad es que cualquier líder religioso que asegure a la familia de un suicida que esta persona está en el cielo, ¡Está mintiendo! Ninguna persona puede garantizar que un suicida alcanzó la salvación.

Cuando hacemos daño a nuestro cuerpo, estamos haciendo daño al "templo del Espíritu Santo, que es nuestro cuerpo".
La misericordia de Dios es para siempre, pero nosotros, los líderes religiosos no somos administradores de esa misericordia.
La Palabra es enfática:
"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso y su palabra no está en nosotros." 1 Juan 1:9-10
La palabra clave en estos enfáticos versículos es "confesar". Para confesar se necesita una decisión volicional y se necesita ESTAR VIVO para tomar esta decisión.
En Éxodos 20:13 se nos dice: "No matarás". Eso incluye no matar a su propia persona. Cuando nos matamos a nosotros mismos, cuando nos suicidamos, nosotros estamos pecando contra uno de los principales y más prominentes mandamientos en toda la Biblia.
¿Es el suicidio un "pecado de muerte"?
Si morimos sin haber confesado un pecado como este, que es un pecado de muerte, podemos casi garantizar que no alcanzaremos el cielo después de haberlo cometido.
"Si alguno ve a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida. Toda injusticia es pecado, pero hay pecado no de muerte." 1 Juan 5:16-17
Aquí la Palabra nos dice que hay pecados que son de muerte, lo que significa que son pecados que tan pronto los cometemos, estamos separados de Dios y por tanto, hasta no arrepentirnos de ellos y confesarlos, hemos perdido la salvación y en caso de morir mientras estamos en estos pecados, no alcanzaremos el cielo.
No tengo ninguna duda de que matar, cometer adulterio, cometer fornicación y otros del tipo, son pecados de muerte. Cuando usted se suicida, usted ha cometido un "pecado de muerte" contra usted mismo.

EL ENOJO


EL ENOJO
APRENDAMOS A CONTROLARNOS
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1 Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó. 2 Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal. 3 Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida. 4 Y Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto? 5 Y salió Jonás de la ciudad, y acampó hacia el oriente de la ciudad, y se hizo allí una enramada, y se sentó debajo de ella a la sombra, hasta ver qué acontecería en la ciudad. 6 Y preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase de su malestar; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera. 7 Pero al venir el alba del día siguiente, Dios preparó un gusano, el cual hirió la calabacera, y se secó. 8 Y aconteció que al salir el sol, preparó Dios un recio viento solano, y el sol hirió a Jonás en la cabeza, y se desmayaba, y deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que la vida.9 Entonces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte10 Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció. 11 ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?

I. El poder dañino y origen del enojo
El enojo puede hacernos perder las bendiciones espirituales que Dios tiene para los que le buscan, pero también puede dañar nuestras relaciones con nuestros hermanos de la iglesia, el matrimonio, las amistades, etc.  Dios desea que seamos personas perdonadoras, y Cristo es nuestro mejor ejemplo.
Origen: El orgullo, el odio (rencor), la impiedad
La mayoría de las veces el enojo es producto de un pensamiento equivocado:
1.       Por falta de amor a Dios y compasión por nuestro prójimo
Mateo 26
7 vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa.(1) 8 Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio? 9 Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres.
2.       Por celos y envidias:
Lucas 13
10 Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; * 11 y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. 12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. 13 Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. 14 Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, * dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo.15 Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo * su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber?
Lucas 15                              
27 Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. 28 Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. 29 Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.
3.       Por orgullo:
2 Reyes 5
10 Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio. 11 Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra. 12 Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado.
4.       Por egoísmo o vanagloria:
Mateo 20
20 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos (Jacobo y Juan), postrándose ante él y pidiéndole algo.  21 Él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.....24 Cuando los diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos.
II. El enojo en el matrimonio y en el hogar:
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1.       El enojo en el matrimonio: Podríamos decir que es casi inevitable. Dos personas de distintos caracteres viviendo bajo un mismo techo pueden tener, por no decir "tienen o tendrán"  diferencias.  Esto es completamente normal. Con la armonía del Espíritu Santo y un hogar fundado sobre la Palabra se pueden evitar enojos dañinos en las relaciones matrimoniales.
2.       El enojo descontrolado es pecado: El que las diferencias crezcan a tal grado o magnitud que el enojo nos haga decir o actuar de manera irracional-(tirando cosas el uno al otro y el decir malas palabras el uno al otro) y no cristianamente puede destruir el matrimonio, y la relación con Dios. En un hogar donde no hay completa sumisión a Dios y a su Palabra, donde el marido no es un hombre de Dios, y donde la esposa no reconoce su lugar de ayuda idónea, se puede convertir en un campo de batalla donde pronto Satanás tomará lugar.
3.       El no dar lugar al diablo: El diablo se encargará de crear cualquier situación pequeña en algo que cualquiera de los dos en la pareja utilice para comenzar una discusión o un altercado. Celos, intolerancia, y falta de comprensión de cualquiera de los dos en la pareja podrá ser lo que el diablo presente para traer el enojo.
4.       El amor en la pareja: El amor a Dios hará crecer el amor mutuo en la pareja. El matrimonio debe de ser como un niño y aprender a perdonarse prontamente cualquier falta u ofensa antes que se haga más grande y el diablo tome lugar. Los enojos y discusiones se deben de evitar lo más posible en la pareja. La Biblia nos dice "Ni deis lugar al diablo".
Mejor es morar en tierra desierta que con la mujer rencillosa e iracunda --- Proverbios 21:19

El hombre iracundo promueve contiendas; mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla --- Proverbios 15:18

El hombre iracundo levanta contiendas, Y el furioso muchas veces peca. La soberbia del hombre le abate; Pero al humilde de espíritu sustenta la honra---Proverbios 29:22-23
5.       La relación con los hijos: La relación con los hijos debe ser una de amor y comprensión, evitando la ira excesiva, el enojo y la contienda. La Biblia dice que los padres deben educar a los hijos en el temor del Señor y no provocarlos a ira. (Efesios 6:4)
6.       Determina y Demuestra Nuestra Relación con Dios: Nuestra relación en el hogar con nuestra pareja determina y nuestra relación con Dios y con los hermanos de la Iglesia, seamos culpables o no.  De igual manera, nuestra relación con Dios determina nuestra relación con nuestra pareja y con nuestro prójimo, y lo que es aun más importante es que nuestra relación con nuestros semejantes ‘demuestra’ y da evidencias de la relación que tenemos con Dios. Recordemos que Cristo dijo “por sus frutos los conoceréis” y Pablo nos dice que el fruto del Espíritu es “paz, amor, longanimidad, paciencia y dominio propio” (Gálatas 5:22ss)
III.  El enojo entre los hermanos
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1.       Causa de división
El enojo contra los hermanos o contra el Pastor, es en muchas ocasiones causa de división en la iglesia. Gente que aunque tenga mucho tiempo en la iglesia, se enojan y causan división son gentes que no se dejan usar por Dios, sino por el diablo.  Muchos se enojan porque las cosas no son como ellos piensan que deben ser.  

Hay quienes a todo lo que se hace le encuentran faltas, siempre se quejan y se enojan, como dice el dicho "no hacen ni dejan hacer.  Con su conducta "insoportable" crean mal ambiente para los lideres y los demás hermanos.  Siembran cizaña y vientos contrarios, en vez de edificar, destruyen.
2.       Causa de fracaso y estorbo en nuestra relación con DiosLa Biblia nos enseña que debemos de mantener nuestras cuentas claras con todos. Especialmente nuestros hermanos. Dios no puede perdonar a nadie que no haya perdonado a su hermano, y aun también a su enemigo.
Jesús dijo:
21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. (Mateo 5: 21-24)  

El no tener las cuentas claras con nuestros semejantes nos puede impedir el que Dios acepte nuestra ofrenda. (Adoración, Oración, Alabanza, Cántico, Predicación, Enseñanza, Profecía, Ministerio, Etc.)  

El enojo nos puede cegar de tal manera, que no veamos lo que Dios quiere hacer con nosotros.  Naamán se enojo en tal manera que no podía ver lo que Dios quería hacer en su vida. (2 Reyes 5:11).  El hermano mayor del hijo pródigo, se enojo y no pudo ver la bendición de tener a su hermano perdido de vuelta en casa. Él pensaba que se merecía más que el otro. Se creía superior, mejor a su hermano. Su celo, lo llevó al enojo y la falta de comprensión. (Lucas 15:28)  

Dios busca hombres que no sean iracundos: Quiero pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manso santas, sin ira ni contienda. (1Timoteo 2:8)

Aun cuando Dios diseñó los requisitos para aquellos que serian lideres espirituales de la iglesia, Él señalo que quería hombres no iracundos. Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas. (Tito 1:7).

Como siervos de Dios, estamos llamados a mantenernos lejos del que se enoja fácil y del iracundo. (Proverbios 22:24), pero no debemos guardar rencor ni sentir ira ni enojo aun contra los que nos hacen mal. Meditemos las palabras de Jesús:  

Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 5:44-45a)
3.       Dios perdona si perdonamos:
Dios perdonará nuestras ofensas de acuerdo como nosotros perdonamos a los que nos deben. Cuando Jesús enseñó a orar a los discípulos les enseñó diciendo: "Padre... perdona nuestros pecados así como nosotros perdonamos a los que nos deben".
La falta de perdón afecta nuestra comunión con Dios y dificulta que nuestras oraciones sean contestadas.  

Hebreos 12:14-16  

14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;
4.       ¿Puedo yo como cristiano enojarme?
El Cristiano está llamado a evitar toda clase de enojo (Efesios 4:31), pero si nos enojamos, debemos de evitar el pecar con nuestra actuación y debemos de no dar lugar al diablo sobre todas las cosas. Y que no se ponga el sol sobre nuestro enojo (Efesios 4: 26-27).
"Airaos pero no pequéis": Significa estar en todo tiempo consciente de nosotros mismos y de nuestro llamado a una vida santa y espiritual, no haciendo nada indebido lo cual pueda poner nuestra relación espiritual en peligro.

" No se ponga el sol sobre nuestro enojo": La Biblia nos habla acerca de ser como un niño para poder entrar al reino de los cielos. Debemos perdonar nuestras ofensas los unos a los otros. El enojo es contrario a la paz. Y a paz nos llamo el Señor con todos los hombres.

"Si es posible en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres." Romanos 12:18.

"Ni deis lugar al diablo": El no dar lugar al diablo significa el no permitir que nuestro enojo sea tan grande que demos lugar al diablo en nuestra vida y "que nos use" para hacer daño a nosotros mismos o aquellos que nos rodean.
Buscad la Paz con todos: El enojo descontrolado es un comportamiento contrario a la Palabra de Dios y su requisito de que vivamos en paz, armonía, el amor, el sometimiento y dominio propio.
Versos bíblicos que nos hablan del enojo:
Proverbios 11:23
El deseo de los justos es solamente el bien; Mas la esperanza de los impíos es elenojo.
Proverbios 14:17
El que fácilmente se enoja hará locuras; Y el hombre perverso será aborrecido.
Proverbios 22

24 No te entremetas con el iracundo, Ni te acompañes con el hombre de enojos,  25No sea que aprendas sus maneras, Y tomes lazo para tu alma.

Eclesiastés 7

9 No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios.
IV. El enojo de Dios es Justo
El único que tiene razón JUSTA para enojarse es Dios.  Porque su enojo es un enojo justo. Nuestro enojo si es justo entonces es un enojo que edifica y produce buenos resultados. Pero el enojo del hombre es mayormente dañino. Dios vive enojado con el pecador (porque no le busca), y con el desobediente.  Dios estuvo enojado con el pueblo de Israel a causa de su deslealtad y su desobediencia pero aun así, Dios es lento para el Enojo y grande en misericordia.

Salmos 78:58
Le enojaron con sus lugares altos, Y le provocaron a celo con sus imágenes de talla.
Isaías 57
15 Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados. 16 Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he creado. 17 Por la iniquidad de su codicia me enojé, y le herí, escondí mi rostro y me indigné; y él siguió rebelde por el camino de su corazón.
Salmos 103

8 Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia. 9 No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará el enojo. 10 No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
La ira de Dios
Llegará un día cuando Dios ejercerá su ira sin misericordia.  Ese día es conocido en la Biblia como el día del Señor o el día de la gran ira de Dios.  Dios ejecutará su ira sobre todos aquellos pueblos y naciones que le han rechazado y los que continúan en pecado:
Salmos 110
4 Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec.    5 El Señor está a tu diestra; Quebrantará a los reyes en el día de su ira6Juzgará entre las naciones, Las llenará de cadáveres; Quebrantará las cabezas en muchas tierras.
Romanos 2
4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? 5 Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios6el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:(1)
Apocalipsis 6
12 Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto;(5) y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; 13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra,(6) como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. 14 Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla;(7) y todo monte y toda isla se removió de su lugar.(8) 15 Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes;(9) 16 y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos(10) del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero;17 porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?(11)

¿Cuál debe ser nuestro comportamiento?

Aunque haya momentos cuando pensemos que tenemos razón para estar enojados y quizás hasta sintamos algún tipo de 'ira santa' como dicen muchos por el celo de Dios que hay en nosotros, lo cierto es que la Biblia nos ordena a que quitemos el enojo de nuestra vida (Efesios 4).  En la historia de Jonás se nos dice que el se enojó con Dios porque Nínive fue perdonado, pero Dios le demostró que no debía estar enojado y que debía tener misericordia por las almas perdidas de aquella ciudad entre las cuales se encontraban lo que consideramos era una multitud de niños que “no sabían discernir entre su mano derecha y su izquierda”. Nuestro sentir debe ser el mismo. 

El enojo demuestra que hay falta de misericordia y comprensión hacia nuestro prójimo (nuestro semejante) y aun indica la existencia de orgullo, soberbia y falta de agradecimiento hacia Dios en aquel (o aquella) que se enoja.  El enojo es falta de compasión y piedad y adicionalmente a esto, muestra falta de madurez tanto emocional como espiritual en la persona.  Debemos de crecer en el Señor y tomar ejemplo de nuestro Padre celestial.  Tal como es Dios es así también debemos ser nosotros, “lentos para la ira y grande en misericordia”.


"Si es posible en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres."
(Romanos 12:18).